martes, 11 de mayo de 2010

Las Cajas de China: Cartas de los lectores

Hoy he recibido un paquete electrónico con varias cartas de lectores de Las Cajas de China. Ellos son alumnos de María Constantino y han llevado un proyecto de lectura. Cada vez que me hablan de este libro, de lo que han sentido al leerlas, de las emociones y sorpresas que han tenido, me siento como Jerónimo, el niño protagonista, cuando al llegar a su departamento en la ciudad de México se entera que le han llegado... 

Las Cajas de China

Querida María:

Leí tu libro “Las cajas de china” y me gustó mucho porque habla sobre Egipto y diferentes lugares con historias impresionantes; es un libro que todos deben conocer, pues a muchos no les gusta leer, pero éste es un buen libro.

Lo que más me gustó fue la historia de la mariposa que era una oruga y cuando amaneció los niños vieron las mariposas salir volando.

Que estés muy bien y ojala hagas otro libro tan impresionante
como éste en el futuro para leerlo también.

Atte. Diana Imelda Constantino. 


Querida Diana Imelda:

Te habrás dado cuenta que soy  una apasionada del antiguo Egipto. Escribir cómo vivían Anup y Tutmosis fue como haber vivido un poquito a la orilla del Nilo.
La historia de la mariposa me gusta mucho también. Yo la viví con mi hijo Ian cuando tenía 8 años. Y me hizo muy feliz poder incluirla como una historia egipcia en Las Cajas de China.

Con cariño,

María

Hola María
Yo sólo quiero comentar sobre tu libro Las cajas de China,que me pareció muy interesante y divertido  ya que Jerónimo, el niño que no recibe su videojuego y en vez de de eso recibe  las cajas; cosa que yo entendí que leer es mas interesante y emocionante. Bueno, me gusto mucho cuando la princesa Media Luna se convirtiera en un cuadro es emocionante imaginar lo que pasa; y me gusto mucho más el diario de William Clark ya que yo pensé que el tigre iba  a comérselo, pero no creo que el tigre ya sabia... bueno sabía iba a pasar, bueno creo que el final fue algo interesante ya que nadie se imaginaba que el tío Gustavo llegaría,  yo no me lo imaginé.

Se despide

Ricardo Alemán Vázquez 

Querido Ricardo:
A mí me parece que leer es lo más emocionante que existe sobre la tierra. Esto de convertirse en cuadro, como le pasó a la princesa Media Luna... (¡espera, le cambiaste el nombre, yo le puse Medianoche, pero ¿sabes qué? el nombre que le has dado es ¡mucho más bonito!) es una fantasía hermosa que yo leí de otro modo en un cuento de la gran escritora belga Marguerite Yourcenar y quise volverlo a soñar en Las Cajas de China.

Un abrazo,

María